LA TUTORÍA EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO Y LA MOTIVACIÓN DE LOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
Palabras clave:
tutoría, rendimiento académico, motivación, estudiantes universitarios, motivación extrínsecaSinopsis
La necesidad por desarrollar y ofrecer una educación de calidad por parte de las diversas instituciones educativas universitarias, genera que internamente se evalúen los procesos de cómo se ofrecen los contenidos educativos de los cursos y de qué manera se transmitan aquellos contenidos a los estudiantes (Hidalgo et al, 2020). Evidentemente, los factores que se evalúan y diagnostican en las instituciones educativas para averiguar cómo mejorar la calidad educativa son múltiples, puesto que abarca a todos los individuos que participan del proceso educativo sea de manera directa o indirecta. Así mismo, dentro de los factores aludidos, también se puede señalar las diversas funciones que se despliegan dentro de la institución educativa, tales como la labor de docencia, dirección, gestión, control, apoyo, etc.
Justamente, una de las funciones, a veces ignoradas o poco ejercidas dentro del ámbito universitario, es la labor de tutoría que el docente desempeña. Esta labor desempeña una función relevante dentro del proceso educativo, puesto que permite relacionar al docente, en este caso en su papel de tutor, con sus tutelados en un sentido más integral del que usualmente se relaciona. Esto es así, porque la labor de tutoría abarca dimensiones que trascienden la interacción puramente académica, ya que involucra, por parte del que ejerce la tutoría, un compromiso y una preocupación no solo por su rendimiento académico, el cual es importante, sino también por el estado motivacional de sus tutelados (Borel et al, 2018). En otras palabras, la tutoría permite una orientación más efectiva y humana, puesto que su ejercicio implica que el tutor conozca la psicología, la condición social y la capacidad académica del estudiante, de tal manera que puede ofrecer una mejor guía de acompañamiento y asesoría al estudiante durante su estancia universitaria.
Se ha mostrado que la tutoría cumple un rol significativo en la motivación de los estudiantes y como a partir de aquel índice los resultados en el rendimiento académico también se han visto reforzados positivamente. Por ello es que el desempeño del tutor es crucial en este proceso, puesto que es él quien se encarga de orientar al estudiante, de tal manera que pueda sentirse cómodo en el ambiente educativo y motivado a aprender las asignaturas que cursa, así como tener la estabilidad y seguridad psicológica de crear vínculos sociales entre sus profesores y compañeros con la finalidad de progresar integralmente en el desarrollo de su carrera (Benítez, 2020).
La motivación que puede despertar el tutor en sus estudiantes es un factor crucial, puesto que el énfasis único en el aspecto académico no es suficiente para generar en el estudiante un interés de investigación hacia los cursos, ni mucho menos una actitud de aprendizaje (Molina et al, 2019). Para ello el tutor tiene que saber, acorde a la situación de cada estudiante, motivar tanto extrínseca, pero en especial intrínsecamente al estudiante; ya que esta última forma de motivación es más perdurable, saludable y efectiva. Si el tutor se preocupa por generar en el estudiante deseos de alcanzar sus metas, satisfacción por los cursos aprendidos, ánimos por indagar más en los contenidos de los cursos y una perspectiva de trabajo interdisciplinario, entonces la tutoría estará cumpliendo con solvencia sus objetivos: asegurar el progreso académico y evaluativo del estudiante; además de bregar por la disminución de la deserción estudiantil dentro del ámbito universitario y, sobre todo, garantiza una calidad educativa y una formación humana. Es por todo esto que la tutoría representa un espacio donde el estudiante puede sentirse en confianza y, bajo esta perspectiva, encontrar un espacio de apoyo, consejería y guía no solo académica, sino también psicológica y social.